Protección de estructuras metálicas en edificios comerciales, hospitalarios y de pública concurrencia de entre 15 y 28 metros de altura de evacuación

Protección de estructuras metálicas en edificios comerciales, hospitalarios y de pública concurrencia de entre 15 y 28 metros de altura de evacuación

Protección de estructuras metálicas en edificios comerciales, hospitalarios y de pública concurrencia de entre 15 y 28 metros de altura de evacuación

La protección de estructuras metálicas contra incendios constituye una exigencia fundamental en edificios comerciales, hospitalarios y de pública concurrencia cuya altura de evacuación se encuentra entre 15 y 28 metros. En estas construcciones, garantizar la estabilidad de pilares, vigas y elementos portantes durante un incendio resulta imprescindible para facilitar la evacuación, permitir la intervención de los servicios de emergencia y reducir el riesgo de colapso estructural.

El acero ofrece importantes ventajas constructivas, pero presenta una limitación que debemos considerar: su resistencia mecánica disminuye cuando aumenta la temperatura. Por ello, diseñar una estructura metálica resistente no significa necesariamente que pueda mantener sus prestaciones durante un incendio.

En edificios con una ocupación elevada o con personas que necesitan asistencia para evacuar, como ocurre en numerosos centros hospitalarios, la protección pasiva adquiere una importancia especialmente relevante. No basta con disponer de extintores, sistemas de detección o instalaciones de alarma. También debemos garantizar que los elementos estructurales mantengan su capacidad portante durante el periodo reglamentariamente exigido.

¿Por qué debemos proteger las estructuras metálicas frente al fuego?

Durante un incendio, las temperaturas pueden alcanzar valores suficientemente elevados para comprometer la estabilidad de una estructura de acero. A medida que el material se calienta, disminuyen su límite elástico y su rigidez, lo que puede provocar deformaciones excesivas y, en determinadas circunstancias, el fallo de elementos portantes.

Para reducir este riesgo utilizamos diferentes sistemas de protección pasiva, entre los que destacan las pinturas intumescentes, los morteros ignífugos proyectados y los revestimientos mediante placas resistentes al fuego.

Estas soluciones tienen una finalidad común: retrasar el incremento de temperatura del acero y contribuir a que la estructura conserve su capacidad resistente durante el tiempo establecido en el proyecto.

Resistencia al fuego exigida en edificios de entre 15 y 28 metros de altura de evacuación

El Código Técnico de la Edificación, mediante su Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (CTE DB-SI), establece las condiciones que deben cumplir los edificios para limitar las consecuencias de un incendio.

En particular, el apartado SI 6 regula la resistencia al fuego de la estructura y recoge los requisitos aplicables a los elementos estructurales principales.

Para los edificios comerciales, hospitalarios y de pública concurrencia con una altura de evacuación superior a 15 metros y no superior a 28 metros, la tabla 3.1 del DB-SI 6 establece, con carácter general, una resistencia al fuego R 120 para las plantas sobre rasante.

Esta clasificación significa que los elementos estructurales afectados deben conservar su capacidad portante durante 120 minutos bajo las condiciones normalizadas de ensayo o evaluación correspondientes.

Uso del edificio Altura de evacuación Resistencia general sobre rasante
Comercial Más de 15 y hasta 28 m R 120
Hospitalario Más de 15 y hasta 28 m R 120
Pública concurrencia Más de 15 y hasta 28 m R 120

Debemos recordar que la altura de evacuación no equivale necesariamente a la altura total del edificio. Su determinación depende de los recorridos y condiciones definidos en el CTE.

Asimismo, las plantas bajo rasante, los sectores de riesgo especial y determinadas configuraciones estructurales pueden presentar exigencias diferentes. Por tanto, debemos comprobar siempre la normativa aplicable al caso concreto.

Cómo influye el tipo de perfil metálico en la protección contra incendios

Uno de los errores más frecuentes consiste en considerar que todas las vigas y pilares necesitan idéntico espesor de revestimiento protector. En realidad, cada perfil presenta características geométricas que condicionan su calentamiento.

Los perfiles abiertos de tipo IPE, IPN, HEA o HEB presentan superficies expuestas diferentes a las de los perfiles tubulares cuadrados, rectangulares o circulares.

También debemos analizar si el elemento queda expuesto al fuego por tres o cuatro caras, si está parcialmente integrado en un cerramiento o si forma parte de una solución constructiva específica.

La elección del producto debe realizarse considerando estas circunstancias. Por ejemplo, la pintura intumescente Nullifire constituye una alternativa comercial que debe evaluarse conforme a su documentación técnica, sus condiciones de aplicación y el campo de validez de sus ensayos o evaluaciones.

La marca comercial, por sí sola, no acredita que cualquier espesor resulte suficiente para alcanzar R 120.

Factor de sección del acero: un parámetro decisivo para calcular el espesor

El factor de sección relaciona la superficie del perfil expuesta al calentamiento con su volumen de acero por unidad de longitud. Se expresa habitualmente mediante Am/V, en m⁻¹, aunque también encontramos notaciones equivalentes en determinadas documentaciones técnicas. Cuanto mayor sea este factor, mayor suele ser la velocidad de calentamiento del elemento, siempre que las demás condiciones sean comparables.

Por ejemplo, una viga ligera con una superficie expuesta relativamente elevada puede necesitar una protección más exigente que un perfil de mayor masa sometido a las mismas condiciones térmicas. Para determinar el espesor adecuado debemos conocer:

  • La geometría y dimensiones del perfil metálico.
  • El número de caras expuestas al fuego.
  • El factor de sección correspondiente.
  • La resistencia al fuego exigida.
  • La temperatura crítica de cálculo del acero.
  • Las tablas de dimensionamiento y el campo de aplicación del sistema protector.

Este procedimiento resulta esencial para abordar correctamente la Protección de estructuras metálicas en edificios comerciales, hospitalarios y de pública concurrencia de entre 15 y 28 metros de altura de evacuación, evitando soluciones uniformes que no respondan a las características reales de cada elemento.

Temperatura crítica del acero y resistencia estructural R 120

La temperatura crítica representa el valor a partir del cual un elemento puede dejar de satisfacer las condiciones resistentes consideradas en su cálculo. No debemos confundirla con una temperatura universal de fallo aplicable a cualquier estructura metálica.

Su determinación depende, entre otros factores, del nivel de utilización del elemento, de las cargas actuantes y del modelo estructural empleado.

En determinadas evaluaciones se utilizan temperaturas de referencia, pero no debemos adoptar automáticamente un mismo valor para todos los pilares y vigas sin justificar su aplicación.

Una vez determinada la temperatura de diseño, consultamos las tablas del sistema de protección seleccionado. Estas relacionan la resistencia requerida, el factor de sección y la temperatura considerada con el espesor necesario.

Así conseguimos que el dimensionamiento responda a criterios técnicos verificables y no únicamente a estimaciones comerciales.

Sistemas de protección pasiva para estructuras metálicas

Pinturas intumescentes para pilares y vigas

Las pinturas intumescentes forman un revestimiento que, al recibir calor intenso, se expande y genera una capa carbonosa aislante. Esta reacción retrasa la transmisión de calor hacia el acero.

Entre sus principales ventajas encontramos la posibilidad de mantener visible la geometría de los perfiles, reducir la alteración estética de la estructura y facilitar su integración en espacios arquitectónicos.

Sin embargo, debemos controlar rigurosamente la preparación superficial, la imprimación compatible, el espesor de película seca, las condiciones ambientales y el acabado protector cuando resulte necesario.

Morteros ignífugos proyectados

Los morteros de protección contra incendios permiten crear capas aislantes alrededor de determinados elementos estructurales. Son habituales en instalaciones técnicas, espacios industriales y zonas donde el acabado arquitectónico no constituye la prioridad principal.

Su selección exige comprobar la adherencia, densidad, espesor, resistencia mecánica y compatibilidad con el soporte y las condiciones ambientales.

Protección mediante placas resistentes al fuego

Los sistemas de placas permiten ejecutar revestimientos o encajonamientos alrededor de vigas y pilares. Su eficacia depende de la composición del sistema, el espesor de las placas, las fijaciones, las juntas y los detalles constructivos.

No debemos sustituir componentes ni modificar configuraciones ensayadas sin disponer de una justificación técnica válida.

Particularidades de los edificios comerciales, hospitalarios y de pública concurrencia

En los edificios comerciales, la protección estructural debe coordinarse con los espacios de venta, almacenes, falsos techos e instalaciones de climatización. Las reformas comerciales pueden alterar revestimientos existentes, por lo que resulta imprescindible documentar cualquier intervención.

En los hospitales, debemos prestar especial atención a la continuidad funcional de los servicios, las instalaciones técnicas y las dificultades de evacuación de pacientes con movilidad reducida. La ejecución de los trabajos también requiere una planificación que minimice las interferencias con la actividad asistencial.

En los edificios de pública concurrencia, como auditorios, centros culturales o recintos de espectáculos, encontramos frecuentemente grandes luces estructurales y perfiles vistos. Estas configuraciones pueden exigir soluciones de protección específicas que respeten las condiciones arquitectónicas sin comprometer la seguridad.

Inspección, mantenimiento y control de los revestimientos ignífugos

Una protección correctamente instalada puede perder eficacia si posteriormente sufre daños, desprendimientos, corrosión del soporte o modificaciones no controladas.

Por este motivo, debemos establecer procedimientos de revisión adecuados a las características del sistema, su exposición ambiental y las instrucciones del fabricante.

Las inspecciones deben prestar atención a los encuentros entre elementos, las zonas próximas a instalaciones, los puntos de anclaje y las superficies sometidas a golpes o intervenciones de mantenimiento.

Cuando detectamos deterioros, debemos reparar la protección mediante procedimientos compatibles y documentados. Aplicar pintura convencional sobre un revestimiento intumescente sin verificar su compatibilidad puede comprometer el sistema.

Documentación técnica necesaria para justificar la protección R 120

Para acreditar una solución de protección estructural debemos disponer de documentación que permita relacionar cada elemento metálico con las prestaciones exigidas.

Resulta recomendable elaborar un inventario de perfiles que identifique su ubicación, dimensiones, factor de sección, exposición al fuego, temperatura de cálculo y espesor protector especificado.

También debemos conservar las evaluaciones y clasificaciones aplicables, las instrucciones del fabricante, los registros de ejecución y las comprobaciones de espesor realizadas durante la instalación.

En revestimientos intumescentes, la medición del espesor seco constituye un control especialmente importante. Debemos verificarlo mediante procedimientos apropiados, diferenciando las capas del sistema cuando corresponda.

Las normas UNE-EN 13381 aplicables al tipo de protección y la UNE-EN 13501-2 proporcionan referencias técnicas relevantes para evaluar y clasificar las prestaciones de resistencia al fuego.

La protección contra incendios comienza por garantizar la estabilidad del edificio

La seguridad contra incendios exige una visión conjunta de la protección activa, la protección pasiva y las condiciones de evacuación. Ninguna de estas medidas sustituye automáticamente a las demás. En edificios comerciales, hospitalarios y de pública concurrencia con alturas de evacuación superiores a 15 metros y hasta 28 metros, la resistencia estructural R 120 constituye una exigencia general especialmente relevante para los elementos principales sobre rasante.

Por ello, debemos dimensionar cada solución conforme a las características reales del acero, comprobar su justificación técnica y garantizar una ejecución controlada. Proteger correctamente una estructura metálica no consiste simplemente en aplicar un revestimiento: consiste en preservar la estabilidad del edificio durante un incendio y contribuir a proteger a sus ocupantes.