Cerrajería y seguridad: requisitos legales de la normativa antiincendios
En cualquier negocio, la protección contra incendios no es un lujo ni un mero requisito formal: es una obligación legal y una garantía de supervivencia para tu actividad. En el caso de los cerrajeros, la situación se vuelve especialmente crítica, ya que la combinación de metales, herramientas de corte y procesos de soldadura incrementa de manera significativa el riesgo de incendio. Entender y cumplir la normativa no solo evita sanciones, sino que protege vidas, instalaciones y reputación.
La clasificación legal de una cerrajería: industrial, no comercial
Un error común al abrir una cerrajería es considerarla un simple local comercial. Legalmente, una cerrajería se considera un establecimiento industrial, lo que implica que no se rige por el Código Técnico de la Edificación (CTE), sino por el Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales (RSCIEI – RD 2267/2004). Esta diferencia es determinante para conocer las exigencias de protección y seguridad contra incendios.
1. Clasificación del establecimiento y nivel de riesgo
Antes de pensar en extintores o sistemas de detección, la normativa obliga a determinar:
- Tipo de establecimiento:
- Tipo A: Local en bajos con viviendas u otros usos encima.
- Tipo B: Nave adosada a otras naves.
- Tipo C: Nave aislada.
- Nivel de riesgo intrínseco: se calcula según la carga de fuego y los materiales presentes: aceites, pinturas, disolventes, virutas metálicas y procesos de soldadura.
En la práctica, la mayoría de cerrajerías pequeñas (un ejemplo sería la de cerrajeros Sant Andreu) y medianas se clasifican como riesgo bajo o riesgo medio. Esta categorización determina las medidas de seguridad necesarias y la resistencia al fuego de paredes, techos y estructuras.
2. Medidas mínimas obligatorias de protección contra incendios
Aun en escenarios de riesgo bajo, la normativa exige una serie de medidas esenciales:
- Extintores portátiles: La elección más habitual es un extintor polvo abc 6 kg. Deben estar señalizados, accesibles y situados a una distancia máxima de 15 metros entre ellos.
- Alumbrado de emergencia: obligatorio en salidas, cambios de dirección, cuadros eléctricos y zonas con equipos de protección contra incendios.
- Señalización fotoluminiscente: extintores, salidas de evacuación y pulsadores de alarma, si los hubiera.
3. Bocas de Incendio Equipadas (BIES) y sistemas de detección
La exigencia de BIES y detección depende de la superficie y del nivel de riesgo:
- Bocas de Incendio Equipadas (BIES): Se requieren en locales de aproximadamente 300 m² para riesgo medio o 1.000 m² para riesgo bajo. En este caso, la correcta instalación y mantenimiento de la bie es crucial para cumplir la normativa.
- Sistemas de detección y alarma: detectores de humo o temperatura, pulsadores manuales y avisos acústicos. Indispensables en cerrajerías con riesgo medio, superficies amplias o procesos continuos de soldadura.
4. Requisitos constructivos clave y errores frecuentes
Los aspectos constructivos son a menudo los que más problemas generan en la obtención de licencias:
- Resistencia al fuego de la estructura: vigas y pilares deben cumplir un mínimo de RF/EI, pudiendo requerirse ignifugación mediante pintura intumescente o morteros especiales.
- Evacuación: distancia máxima hasta una salida entre 25 y 50 metros, puertas de anchura adecuada y apertura en sentido de evacuación.
- Franja cortafuegos: en caso de compartir cubierta con otra nave, franja perimetral de 1 metro obligatoria.
5. Documentación y mantenimiento: la garantía de cumplimiento legal
No basta con la apariencia: la normativa exige documentación técnica y mantenimiento sistemático:
- Proyecto técnico firmado por ingeniero.
- Certificados de instalación y acta de puesta en servicio.
- Mantenimiento trimestral por el titular del negocio y anual por empresa autorizada.
El incumplimiento de estas obligaciones puede bloquear la licencia de actividad y generar sanciones graves. Por ello, es esencial cumplir con normativas desde el inicio del proyecto.
6. Soldadura y riesgos específicos en cerrajerías
La actividad de soldadura es el principal foco de incendio. La inspección se centra en:
- Ventilación adecuada.
- Orden y limpieza constante.
- Gestión segura de residuos inflamables.
- Ubicación estratégica de extintores y BIES.
7. La importancia de la prevención proactiva
Adoptar medidas de protección contra incendios desde la fase de diseño del local es decisivo. Desde el estudio técnico del riesgo hasta la instalación de extintores, BIES y sistemas de alarma, cada detalle cuenta. Una cerrajería bien protegida minimiza daños, asegura la continuidad del negocio y evita sanciones legales.
Para una cerrajería, cumplir la normativa antiincendios es más que un trámite: es una obligación que protege vidas, bienes y reputación. Los puntos clave son:
- Considerar la cerrajería como actividad industrial, regulada por el RSCIEI.
- Clasificar correctamente el local y nivel de riesgo.
- Instalar extintores, BIES, sistemas de detección y señalización según normativa.
- Cumplir los requisitos constructivos y de evacuación.
- Mantener documentación y realizar mantenimiento regular.
- Prestar especial atención a la soldadura y materiales inflamables.
Un enfoque técnico, detallado y proactivo permite obtener la licencia sin retrasos y, sobre todo, garantiza que el negocio esté protegido frente a cualquier eventualidad.
