Incendio en una empresa química obliga a confinar y desconfinar el polígono de Valls

Incendio en una empresa química obliga a confinar y desconfinar el polígono de Valls

Incendio en una empresa química obliga a confinar y desconfinar el polígono de Valls

La madrugada del jueves trajo consigo un episodio que pone de relieve la importancia real de la protección contra incendios en cualquier entorno laboral o industrial. El polígono industrial de Valls fue desconfinado tras el incendio registrado en la empresa Valls Química, ubicada en la calle Basters. Este incidente, que provocó un herido leve, vuelve a subrayar la necesidad de protocolos de seguridad robustos y sistemas antiincendios perfectamente operativos.

Primeros momentos del incendio y actuación de emergencias

A las 21:29 horas del miércoles, los Bombers de la Generalitat recibieron la alerta de una deflagración en los tanques de almacenaje de tolueno y heptano, sustancias altamente inflamables utilizadas como disolventes en procesos químicos industriales. De manera inmediata, se activaron diez dotaciones desde Valls, Tarragona, Reus y Montblanc, desplazándose finalmente nueve al lugar del incidente.

Los tres trabajadores presentes en la planta activaron los sistemas de extinción automática y notificaron a los servicios de emergencia, permitiendo que el fuego fuera contenido de forma controlada. Tras la llegada de los bomberos, se inspeccionó la instalación con la colaboración del Grup de Riscos Tecnològics (GRIT), garantizando la seguridad en el interior y el exterior del recinto industrial.

Este incidente pone de manifiesto la importancia de disponer de un extintor 6 Kg abc polvo accesible y operativo en cada área de riesgo, ya que permite controlar los primeros indicios de fuego antes de que se conviertan en un desastre de mayor magnitud.

El accidente químico y su origen

Protecció Civil explicó que la deflagración se originó debido a una sobrepresión en un depósito de un derivado del tolueno, que activó una válvula de seguridad y liberó gases inflamables. Estos gases entraron en contacto con una caldera de aceite caliente, a aproximadamente 200 °C, provocando el inicio de las llamas. Los sistemas de control de la planta funcionaron correctamente, deteniendo de inmediato la caldera y el resto de la instalación en modo de seguridad.

La rápida actuación de los Bombers permitió extinguir el incendio apenas una hora después de la llamada de emergencia, minimizando la afectación al exterior de la empresa y evitando la propagación de gases peligrosos. La inspección final confirmó que no había presencia de gases volátiles ni riesgo de nuevos escapes, demostrando la eficacia de los sistemas de seguridad instalados.

Medidas de protección y protocolos de confinamiento

Durante la emergencia, se activó el plan Plaseqta por riesgo químico, y se recomendó el confinamiento de las personas cercanas al polígono. La comunicación con la población se realizó a través de Protecció Civil, que coordinó la desactivación de la alerta una vez garantizada la seguridad. Estos protocolos evidencian que, en cualquier empresa química o industrial, disponer de planes de autoprotección, simulacros y sistemas de alarma es fundamental para preservar la vida de los trabajadores y de la comunidad circundante.

En este contexto, contar con un extintor 6 Kg homologado, correctamente mantenido y ubicado en zonas estratégicas, es clave para actuar con rapidez ante cualquier inicio de incendio, reduciendo riesgos y evitando daños mayores.

Atención médica y coordinación con cuerpos de seguridad

El Sistema de Emergències Mèdiques (SEM) movilizó tres dotaciones y atendió a un trabajador con heridas leves, que no requirió traslado hospitalario. La colaboración entre Mossos d’Esquadra y Policía Local garantizó el control de accesos y la seguridad perimetral durante el confinamiento, demostrando la importancia de la coordinación entre distintos cuerpos de emergencia en incidentes químicos.

El seguimiento postincidente incluyó mediciones de temperatura, calidad del aire y verificación de la ausencia de gases peligrosos, asegurando que la zona pudiera volver a su actividad habitual de forma segura. Esto refuerza la necesidad de sistemas de monitorización continuos en instalaciones con riesgo de incendio químico.

Para profundizar en cómo mejorar la seguridad y mantenerse informado sobre incidentes y protocolos, se recomienda leer más noticias y seguir las directrices de los organismos oficiales en materia de protección contra incendios.

La lección para la protección contra incendios en la actualidad

Los hechos ocurridos en Valls son un recordatorio de que la protección contra incendios no es opcional, sino una obligación crítica en todos los entornos industriales. La combinación de sistemas automáticos, personal formado en emergencias, planes de autoprotección y equipamiento adecuado, como extintores, alarmas y detectores, reduce considerablemente la probabilidad de tragedias.

Además, es imprescindible realizar revisiones periódicas, simulacros y actualizaciones normativas constantes. Empresas de cualquier tamaño, especialmente aquellas que manejan sustancias químicas, deben contemplar la instalación de equipos de extinción modernos y accesibles, así como formar al personal para intervenir de forma inmediata en caso de deflagración o incendio.

El incendio en Valls ha demostrado que, aunque los sistemas de seguridad funcionen correctamente, la preparación y el equipamiento son la clave para reducir riesgos. Cada empresa debe asumir su responsabilidad en materia de protección contra incendios, asegurando la instalación de extintores adecuados, formación continua y planes de contingencia actualizados. La seguridad industrial no admite improvisaciones: es la inversión más eficaz para proteger vidas y bienes.

La lección para todos los gestores y responsables de seguridad industrial es clara: invertir en protección contra incendios es tan crítico como cualquier otra medida de seguridad laboral. La prevención y la preparación salvan vidas.