Juzgado anula la licencia del Pub Secret por incumplir normas de evacuación en caso de incendio
El reciente fallo judicial que ha anulado la licencia del Pub Secret de Formigal constituye un ejemplo claro de cómo la protección contra incendios es hoy día un requisito ineludible para la obtención y mantenimiento de licencias de actividad. La sentencia, emitida por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Huesca, subraya que la seguridad de los ocupantes no puede quedar supeditada a interpretaciones laxas de normativa municipal ni a reformas estéticas realizadas en locales de riesgo.
La Comunidad de Propietarios Jacetania fue la encargada de presentar la denuncia que terminó con la anulación de la licencia otorgada por el Ayuntamiento de Sallent de Gállego, recordando la importancia de contar con medidas básicas de seguridad como cada tipo de extintor en locales públicos. El Pub Secret, con un aforo de 241 personas en un sótano, presentaba una estructura de evacuación deficiente, especialmente en lo relativo a la galería de casi 80 metros que desemboca en una puerta cerrada que se abre hacia el interior, un claro incumplimiento del Código Técnico de la Edificación.
Historia del local y contexto legal
El local, inicialmente un bar-restaurante con licencia desde 2004, se transformó en bar musical bajo el nombre Pub Koch hasta 2018. En 2022, El Tridente Secreto S.L. adquirió el establecimiento y lo rebautizó como Pub Secret. La empresa invirtió más de 57.519 euros en reformas de adaptación a la licencia ambiental, sin embargo, dichas modificaciones no solventaron los riesgos de evacuación existentes. La sentencia enfatiza que las inversiones económicas no sustituyen la seguridad estructural ni la adecuación a la normativa vigente.
Problemas de evacuación y normativa infringida
El Juzgado identificó dos incumplimientos graves en los recorridos de evacuación:
- Longitud excesiva de los recorridos de salida, que supera los 50 metros permitidos.
- Puertas de salida que no cumplen con la norma 6.1 del Código Técnico de la Edificación, al ser abatibles hacia dentro y disponer de cerradura que dificulta la apertura en situaciones de emergencia.
El segundo recorrido de evacuación, que comprende la galería subterránea y termina en una puerta de madera que se abre hacia el interior, presenta un recorrido total de 79 metros. La interpretación del juez favorece la protección de la vida de las personas, por lo que ninguna salida puede exceder la longitud máxima establecida. Además, este recorrido podría generar aglomeraciones peligrosas en caso de incendio.
Es esencial destacar que, más allá de la longitud del recorrido, la correcta disposición de extintor ABC y otros sistemas de seguridad activa es determinante para garantizar la evacuación segura de los ocupantes.
Responsabilidad del Ayuntamiento y la Comunidad
El fallo judicial deja claro que el Ayuntamiento no puede desentenderse de la correcta aplicación del Código Técnico de la Edificación, aunque parte del recorrido discurra por elementos comunes del edificio. La sentencia argumenta que la seguridad contra incendios no se limita a la propiedad privada de un local, sino que abarca la protección de todas las personas que puedan estar en riesgo. La Comunidad de Propietarios, consciente de la tragedia reciente en Suiza, actuó como garante de la seguridad colectiva.
Recomendaciones frente a la obtención de licencias
Este caso subraya la necesidad de cumplir estrictamente con las normas de evacuación y dotar a los locales de sistemas adecuados de protección contra incendios. La declaración responsable como opción rápida frente a la licencia de apertura puede ser un mecanismo ágil, pero nunca puede sustituir la correcta instalación y mantenimiento de medidas de seguridad. Las autoridades inspeccionadoras y las empresas deben asegurar que:
- Los recorridos de evacuación sean seguros, directos y con señalización clara.
- Las puertas de emergencia cumplan con las normas de apertura hacia el exterior y no dispongan de obstáculos.
- Se cuente con extintores y sistemas de detección de incendios homologados y revisados periódicamente.
- Los planes de autoprotección y formación del personal estén actualizados.
Lecciones aprendidas del caso Pub Secret
La anulación de la licencia demuestra que la protección contra incendios es un factor determinante para la obtención de permisos de actividad. Incluso inversiones económicas significativas en reformas no sustituyen la necesidad de cumplir la normativa. El juez Sampedro Ibáñez señala que la interpretación más favorable siempre debe proteger la vida humana, priorizando la seguridad sobre la estética o la conveniencia de los propietarios.
Además, el fallo recuerda que los riesgos no se limitan a incendios directos, sino también a las consecuencias de la evacuación deficiente: aglomeraciones, pánico y obstáculos que pueden provocar tragedias evitables. La inspección rigurosa de recorridos y la instalación de extintores y sistemas de alarma son imprescindibles para cualquier local abierto al público.
Seguridad y licencias no son negociables
La sentencia sobre el Pub Secret deja un mensaje claro: la seguridad frente a incendios es innegociable y un requisito indispensable para la obtención de licencias de actividad. Todos los actores, desde autoridades municipales hasta propietarios y gestores de locales, deben asumir su responsabilidad y garantizar que las medidas de evacuación y protección contra incendios cumplan con la normativa vigente.
La experiencia de Formigal evidencia que cualquier descuido en este ámbito puede derivar en sanciones, cierres temporales o definitivos, y, sobre todo, en riesgos irreparables para la vida de las personas. La instalación adecuada de extintores, la señalización clara y la formación del personal son elementos imprescindibles que marcan la diferencia entre un local seguro y uno expuesto a graves riesgos.
La lección es contundente: la obtención de licencias de apertura está directamente vinculada a la correcta implantación de medidas de protección contra incendios. Ninguna inversión en reformas o mejoras decorativas puede reemplazar la seguridad real y efectiva de quienes ocupan un espacio cerrado. La normativa existe para salvar vidas y su cumplimiento debe ser estrictamente observado por todos los actores involucrados.
